domingo, 27 de abril de 2014

Los Aceites



Los aceites
 
Vamos a hablar un poco de los aceites que utilizo para la creación de mis jabones y cremas :

Aceite de Aguacate:
Es anti-arrugas y foto-protector. Ideal para pieles dañadas, secas y sensibles.
La piel lo absorbe rápidamente, alisa y regenera la piel, presenta un poder filtrante de los rayos ultravioleta y una acción sobre engrasante y dermo protectora. Tiene una excelente penetración trans-epidermica, que traspasa y nutre las diferentes capas de la piel. Tiene un alto poder humectante y emoliente, que suaviza y relaja la piel. También tiene un alto contenido en vitaminas A, D y E. Uso en piel sensible, dañada, seca. Es eficaz contra el envejecimiento, excelente antioxidante natural, Estimula la formación de colágeno. Muy bueno para el tratamiento de irritaciones, prurito, descamación, cicatrices. Ideal para todo tipos de piel.

Aceite de Almendras:
Es absorbido muy profundamente por la piel, ideal para cuidado de piel de bebe, aceite base para la aromaterapia y masajes, para todo tipo de pieles

Aceite de Babassu:
Es un aceite solido, se funde al entrar en contacto con la piel. Es rápidamente absorbida pero de forma no muy profunda, es de tacto ligero en la piel, suaviza, para pieles que necesitan hidratación  y nutrición  pero también para pieles grasientas con impurezas.



Aceite de Cáñamo:
Contiene más que 80% ácidos grasos poli insaturados. Aumenta la resistencia de la piel, bueno contra inflamaciones, dermatitis atópica.

Aceite de Coco:
Actúa como un humectante eficaz en todo tipo de piel. Es una gran solución para prevenir la sequedad y la descamación de la piel, también retarda la aparición de las arrugas y la flacidez de la piel.
Se funde a 25-28ºC lo que produce un efecto refrigerante en la piel, ideal para barras de labios y barras de masaje, para piel seca, agrietada e irritada, para cabello seco.

Aceite de Germen de Trigo:
Contiene mucha Vitamina E, lo que le da gran poder antioxidante, recomendado para pieles maduras, secas y con problemas de riego sanguíneo, muy bueno para el cuidado de cicatrices.

 Aceite de Girasol:
Aceite que contiene ácido linoléico, oleico, palmítico, esteárico, aráquico; lecitina, ácidos fenólicos: clorogénico, caféico; carotenoides. 
Así, por su elevado contenido en vitamina E, el aceite es un buen antioxidante y anti-envejecimiento. Mediante su uso tópico, el aceite de girasol se emplea para ayudar a nutrir las pieles más secas, es emoliente. Se utiliza para eccemas secos, pieles secas, psoriasis, quemaduras.

Aceite de Jojoba:
Muy resistente a procesos oxidantes, mezclándolo con otros aceites los estabiliza y así se conservan más tiempo. De todos los aceites conocidos en el mundo, el aceite de jojoba es el más extraordinario y completo que se conoce. Nutre y suaviza (piel y/o cabellos), es un excelente protector solar, ideal para pieles secas y/o deshidratadas. Combate el acné, antiinflamatorio, trata quemaduras, anti-arrugas muy potente y anti-envejecimiento muy activo, calmante, nutritivo y hidratante.  Apto para todo tipo de pieles, anti-alérgeno.

Aceite de Maíz:
Se utiliza en cosmética para el tratamiento de pieles secas y de los cabellos resecos.
Contiene aceite linorico y vitamina E 

Aceite de Nuez:
Uso en pieles secas, agrietadas y en irritaciones de la piel.

Aceite de Oliva virgen:
Es un aceite que tiene un alto nivel en antioxidantes que ayuda a combatir los radicales libres mitigando las huellas del paso del tiempo y, para mejorar la salud y aspecto de la piel, las apariciones de las arrugas y líneas de expresión. La alta concentración en ácido oleico (cercana a los 70 %) , un elemento fundamental en la reducción de las membranas celulares y por tanto en la regeneración de la epidermis, proceso sin el cual nuestra piel muestra un aspecto apagado y carente de vitalidad.
Este aceite tiene otras propiedades que poseen efectos muy positivos  en la piel. Su permeabilidad, capacidad de absorción y poder de conservación le confiere un alto potencial nutriente, hidratante y protector de la epidermis y por otro lado, su característica textura ayuda a crear una película protectora que cumple doble función, evitar la deshidratación y proteger la piel de las agresiones externas.
Para piel seca, agrietada, quebradiza, para el cuidado de uñas y el cabello. En caso de eccemas. De absorción lenta. Contiene Squalan.

Aceite de Onagra:
Mejora la capacidad de la piel de retener la hidratación. Para pieles sensibles, secas, inflamadas, Dermatitis atópica y psoriasis. 

Aceite de Palma:
Sus propiedades son principalmente emolientes, hidratantes y limpiadoras.
Además tiene propiedades antioxidantes por su contenido en vitamina E

Aceite de Rosa mosqueta:
Se produce de las semillas del escaramujo. Aceite que tiene propiedades muy curativas y regenerativas, mantiene la capacidad de retención de hidratación. Favorece a la renovación celular. Indicado para cremas anti-arrugas, cremas anti-estrías y para el tratamiento de cicatrices y manchas pigmentarias, couperosis. Además se recomienda para piel acné, piel inflamada y para el cuidado de cabello dañado.

Aceite de Semilla de Uva:
Es un buen aliado para mantener la piel suave y sin arrugas debido en su alto contenido en antioxidantes, vitaminas C, D, E y Beta-Carotenos que fortalecen la piel y le dan más elasticidad, disminuyendo así la formación de arrugas. Regenera tejidos, reduce varices siendo ideal en masajes.
Contiene mucha lecitina, apoya a la regulación sebácea, hace que otros componentes de la crema entran mejor y más profundamente en la piel, para pieles grasientas, maduras y pieles con impurezas.

Aceite de Sésamo:
Un aceite tradicional para el masaje en el Ayurveda, absorbido muy bien por la piel. Favorece el riego sanguíneo, la renovación celular y regeneración de la piel. Revitaliza la piel y se aplica en los tratamientos contra la flacidez. Tiene reconocidas propiedades como filtro solar.

 Aceite de Ricino:
Es un aceite rico en ácido ricinoleico, el cual entrega beneficios antiinflamatorios, anti-microbianos y anti-bacterianos.
Ofrece tratamiento para pequeños cortes, quemaduras, quemaduras solares, abrasiones y evita trastornos de la piel como eccema, acné, dermatitis, inflamación, irritación y picazón. Además de esto, una de las ventajas de este aceite es el acondicionamiento de la piel. Sirve como emoliente natural que estimula la producción de colágeno y elastina que hidrata y humecta la piel. Trata las arrugas, repara y rejuvenece la piel para que luzca impecable y suave.